En los ejercicios de Kegel se aprende a controlar los musculos bulboocavernosos e isquiocavernosos. Este ejercicio fue inicialmente propuesto, en 1948, por Arnold Kegel para el tratamiento de la incontinencia urinaria. En este sentido se busca identificar la musculatura a ser contraída, o sea ir al baño e intentar detener bruscamente el flujo de la orina, procurando orinar en chorros intermitentes. La identificación correcta de los musculos involucrados es importante para que el ejercicio sea efectivo.
Varios autores no solo confirmarán que el acto de iniciar e interrumpir el flujo urinario durante la micción lleva realmente al fortalecimiento esfinteriano, sino también que el ejercicio de Kegel era muy efectivo para el tratamiento del "estres incontinence" y de la eyaculacion precoz, con la ventaja de virtualmente no tener ningún efecto colateral.
Los ejercicios de Kegel deben ser hechos con la vejiga vacia, contrayendo los musculos y manteniendo la contracción por 10 segundos, debiéndose repetir este procedimiento 50 veces, alrededor de tres veces al dia.